No se puede ponerle más énfasis: el CEO de OpenAI, Sam Altman, cree que la inteligencia artificial (IA) se acerca a un momento transformador, y que la humanidad está pronta a tener un “genio” que puede conceder cualquier deseo. Su compañía vería realizado su propósito que es garantizar que las IA más avanzadas del mundo se desplieguen de forma responsable y que beneficien a la sociedad en su conjunto.
Hablando con Ti Morse en el podcast Relentless, Altman dijo que OpenAI está “muy cerca” de desarrollar asistentes de IA capaces de hacer frente a algunos de los desafíos más difíciles de la humanidad. Volviendo a la metáfora de los deseos, dijo que es determinante asegurarse de que sean seres humanos los que decidan qué problemas resolver.
Altman ha sostenido que uno de los elementos necesarios para decir que hemos alcanzado la IA general será su capacidad para acelerar el descubrimiento científico. Según su visión, los sistemas avanzados de IA acabarán ayudando a los investigadores a resolver problemas más rápido de lo que los humanos pueden por sí solos, desde diseñar materiales hasta acelerar el descubrimiento de curas para enfermedades.