Tal vez por ello, en sus declaraciones el gobernador aceptó esperar que pronto arrecien los ataques contra su administración.
Han sido muy pocos los relevos en la gubernatura estatal en los que el entrante desde su campaña electoral no haya denunciado o señalado los errores o deficiencias del saliente, como ocurrió, por ejemplo, desde los tiempos de la campaña electoral del profesor Carlos Jonguitud Barrios, quien reprochaba airadamente a su antecesor Guillermo Fonseca el grave rezago educativo, aunque tiempo después se daría la excepción, cuando Fernando Silva Nieto mantuvo una cordura absoluta ante la salida de Horacio Sánchez Unzueta, lo que no quitó para que en su relevo, Marcelo de los Santos, utilizó como efectiva bandera electoral el tema del escándalo de los invernaderos de Santa Rita por el que, incluso hubo involucrados encarcelados.
Y como en política el que no cae, resbala, luego el exgobernador panista serviría para que su relevo, el priista Fernando Toranzo Fernández, cosechara simpatías y votos demandando dentro de su campaña electoral la devolución del famoso crédito por mil 500 millones de pesos, contratado a finales de su mandato, con lo que pudo ganar sin problemas las elecciones.
Posteriormente, Toranzo vería exhibidas, por parte de su sucesor Juan Manuel Carreras, las trapacerías cometidas en el DIF estatal por su parentela, así como el descomunal disparo de la deuda pública a 22 mil millones de pesos.
En ese orden, con Carreras en la gubernatura, Ricardo Gallardo Cardona, como candidato pevemeísta, no encontraría problemas para enfilar al triunfo electoral a partir de los escándalos generados por las corruptelas de la que él llamó la “herencia maldita”.
Y así como es inevitable que surjan los roces entre candidatos y gobernante saliente, está por verse por dónde le llegan los señalamientos a RGC, a menos, claro está que su relevo suscriba con él un pacto de paz y una transición sin roces.
ALPISTEANDO
Como para no dejar que se apague la guerra mediática que se traen, el alcalde Enrique Galindo Ceballos y el gobernador Ricardo Gallardo ya encontraron en la construcción del paso a desnivel sobre la glorieta de la familia y salida a Guadalajara el motivo para seguirla argumentando de uno y otro lado lo que sea con tal de seguirla… Para carcajearse están las declaraciones de los directivos locales del PRI criticando que hubo acarreo de gente en los festejos por los 20 años de la gallardía cuando el tricolor perfeccionó esa práctica durante décadas… Nomás falta que al regreso de su receso político que tuvo el alcalde Xavier Nava Palacios busque postularse para otro cargo de elección por el nuevo partido llamado Somos México… Muchos comentarios ha despertado el hecho de que últimamente el gobernador traiga a su lado en todos los actos al secretario general de gobierno Guadalupe Torres Sánchez, el colaborador de todas sus confianzas y el que, tal vez, en la gubernatura le garantizaría un séptimo año terso lo que hace que el resto de los aspirantes no lo pierdan de vista. Esto tendría más posibilidades de ocurrir en el caso de que el gallardismo insista en una alianza con Morena, dado que ya se vió que el guinda no cederá en el tema del nepotismo.