La discriminación y los prejuicios continúan como barreras para que las personas con discapacidad accedan al mercado laboral en San Luis Potosí, pues algunas empresas consideran que adecuar sus instalaciones representa un gasto extra, cuando uno de los principales retos es generar ambientes de trabajo incluyentes, señaló María Teresa Galicia Saldaña, directora de Inclusión Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS).
La funcionaria explicó que las adaptaciones físicas, como instalar rampas, ampliar accesos o acondicionar sanitarios, no necesariamente representan el mayor obstáculo para las organizaciones.
A su juicio, el desafío está en sensibilizar al personal y combatir la idea de que una discapacidad limita las capacidades productivas de una persona.
Sostuvo que las empresas podrían descubrir habilidades y talento si brindaran oportunidades sin prejuicios.
Galicia Saldaña consideró que la exclusión no depende únicamente de las condiciones físicas de quienes tienen alguna discapacidad, sino también de un entorno que restringe su acceso al empleo y a otros derechos.
Por ello, destacó la importancia de modificar las actitudes sociales y laborales para que la inclusión no se limite a cumplir con adecuaciones de infraestructura.
Advirtió que la situación puede ser todavía más complicada para las personas adultas mayores, debido a la percepción de que la productividad disminuye a partir de los 40 años.
Sin embargo, afirmó que quienes tienen 60 años o más conservan capacidades para desempeñarse laboralmente y participar en actividades sociales, culturales y políticas, en un contexto en el que México avanza hacia una población cada vez más envejecida.
Añadió que algunas personas jubiladas necesitan continuar trabajando porque sus pensiones no son suficientes para cubrir sus gastos, por lo que llamó a impulsar condiciones que permitan aprovechar su experiencia y capacidades.