San Luis Potosí, S. L. P. México
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Sección: Tecno
Comunidad futurista en semidesierto de SL
21/07/19 | 11:41 | Por: Pepe Alemán
Exprés realizó una visita a la planta de BMW, donde avanzada tecnología en conjunto con la capacidad técnica de los trabajadores hacen posible la fabricación del Serie 3.
Orgullo de BMW Group, la Planta San Luis Potosí, la más avanzada tecnológicamente del consorcio alemán automotriz, concentra en 300 hectáreas de terreno modernidad y vanguardia. Una comunidad futurista, con su propia central de bomberos, servicio médico y casi autosustentable en energía, en medio de un paisaje semidesértico. Esta fábrica aspira en el mediano plazo incluso a superar Spartanburg, en Carolina del Sur, EUA.

Carros eléctricos que mueven piezas, robots, pantallas, rieles, plataformas, tabletas y trabajadores de producción con artefactos nunca vistos trabajan en equipo para producir el auto insignia de BMW: el Serie 3.

Exprés tuvo la oportunidad de conocer el entorno, sus entrañas y el proceso de primer mundo para la producción de la séptima generación del Serie 3, un Sedán Premium, cuya carrocería es 55 kilos menos que su antecesor; de la planta potosina salen al mes 2 mil 200 vehículos, pero pretenden llegar a 175 mil al año, una vez que se logre aprovechar plenamente la capacidad instalada.

Desde el arribo, cactáceas y nopaleras contrastan con los enormes paneles solares que generan la mayor parte de la energía que se consume en las instalaciones de BMW. Se trata de una empresa amigable con el medio ambiente, sustentable pues también toda el agua es tratada, se recicla, ni una gota va al drenaje, solo se pierde por evaporación.

El edificio central alberga en modernas oficinas a 500 trabajadores y directivos; en total la planta cuenta con 2 mil 500 empleados de 20 nacionalidades diferentes, aunque la mayoría mexicanos. Una tercera parte son mujeres.

Cuenta con servicios de salud para consultas rutinarias y urgencias, además de una ambulancia; al fondo un carro de Bomberos que el guía presume que es parte de una estación propia que, incluso ha dado asistencia a incendios como el reciente en la Sierra de San Miguelito.

La ruta es controlada, sobre pasillos perfectamente delineados con líneas amarillas, alejados de cualquier riesgo, incluso del contacto con los miles de trabajadores.

Antes de ingresar a las enormes naves de producción se visualiza el área de embarque y salida, donde hay vías del tren y decenas de tráileres que llevan las partes al área de ensamble; algunas de ellas son de acero de alta resistencia y aluminio; el 90 por ciento provienen de proveedores ubicados en los parques industriales de la Zona Metropolitana de San Luis Potosí y Villa de Reyes.

Al fondo también se observan algunas unidades circulando en la pista de pruebas para nuevos prototipos; incluso, tienen una bajo techo donde simulan baches, empedrados, cubiertas de metal (coladeras), cruces de vías de tren, "la idea es sacudir la carrocería para que cualquier componente que esté suelto se identifique y se corrija", nos dice el guía.

Ya en el interior de la planta, en el área de producción, encontramos una especie de civilización futurista.

Carritos eléctricos que llevan contenedores con piezas y suministros van y vienen, nos obligan a hacer paradas en varias intersecciones. Gente también que viene y va; otros más tomando un descanso en las áreas creadas ex profeso.

Aquí el clima no es controlado artificialmente, no usan aire acondicionado en las áreas de producción; hay aislamiento en techo y paredes con rejillas de ventilación; solo en invierson usan calefacción sobre todo en Carrocería y Ensamble.

El asombro crece en el área de Carrocería al observar 498 robots "Kuke" de tecnología alemana soldando partes sin hacer casi ruido, pero sí sacando muchas chispas. Están en la curva inicial de la planta y muchas áreas aún están inactivas.

En una parada observamos a muchos jóvenes y adolescentes con uniforme diferente. Se trata de los aprendices que aprovechan el modelo alemán de Educación Dual; actualmente la planta tiene 250 alumnos de la Universidad Tecnológica de San Luis Potosí; de un plantel del CEDVA técnicos en Mecánica Automotriz; de Conalep y de un CECyTE, todos ubicados en la Zona Metropolitana de la capital. En sus últimos dos años de formación pasan dos días en la planta y el resto en las aulas. Cuando terminan tienen garantizado el trabajo.

En lo alto interminables rieles llevan la unidad a ensamblar a cada una de las áreas del proceso. En forma de herradura circular con movimiento en 360 grados, descienden los esqueletos de acero y aluminio ya en colores llamativos cuya pintura tiene garantía de 12 años contra la corrosión, para que los trabajadores coloquen asientos, faros, escapes, facias, al Serie 3.

Al final del recorrido ya no tenemos acceso, pues por primera vez los vehículos son encendidos para su verificación final.

Al salir, encontramos almacenes gigantes donde se guardan hasta 400 carrocerías pintadas o vehículos terminados que van a exportación.
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