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Opinión Café Turco
ESCRÚPULOS BIZANTINOS
10/04/19 | 06:57 | Por: DAVID MEDRANO
Así como el anatema que hemos dicho antes, sobre que pareciera que cada vez es resulta más caro fiscalizar un peso, también podría extenderse a las leyes perfeccionadas para la rendición de cuentas, la estricta observancia, y el despliegue de todos los instrumentos punitivos. No sucede, no ocurre ni se da.

Cuando llegan en octubre, no es nada raro que particularmente en las gestiones municipales, los nuevos inquilinos encuentren vacíos y una cauda de anomalías que conviene despejar lo antes posible, o endilgarlo en inmediato como responsabilidad a sus antecesores, es parte del arranque, motivado la mayoría de las ocasiones, las finanzas por lo general son entregadas en condiciones muy precarias, tejidas a mano con punto fino.


Sin la posibilidad de los grandes escaparates, propulsados por inicios de obras espectaculares, sino más bien abocados a la sobrevivencia institucional –la dispersión de los recursos que les corresponden a municipios, son depositados casi siempre a finales de mes-, no hay mucho de donde echar mano para llevarla en lo que la gestión adopta su ritmo, supera la curva de aprendizaje, y puede empezar a tener algo de liquidez. Eso ocurre entrado el segundo semestre de una administración municipal.


No queda otra, con todo sustento, convicción, y hasta apasionamientos, a emprender una cruzada por la legalidad, transparencia y rendición de cuentas, dentro de una dimensión desproporcionada en la que esos férreos postulados de la administración pública avanzada, pierden sentido en el marasmo administrativo, y los escrúpulos bizantinos en los que parece que se convierten las leyes.


Así como el anatema que hemos dicho antes, sobre que pareciera que cada vez es resulta más caro fiscalizar un peso, también podría extenderse a las leyes perfeccionadas para la rendición de cuentas, la estricta observancia, y el despliegue de todos los instrumentos punitivos. No sucede, no ocurre ni se da.


Están ahí demasiado escrupulosas, pero pocas veces, salvo en casos de revanchismos personales, pueden activarse con efecto, para sancionar a quienes hayan incurrido en falta, desviado u ocultado un peso, desbordarse en anomalías sin miramientos, presunción o no de por medio.


De los últimos grandes escándalos, están el de exdiputados locales oficiosos que la hacían de agente antiséptico, en la revisión de cuentas públicas de hace unos años. Descubiertos, el impacto fenomenal concluyó con una reestructuración masiva en las oficinas del Congreso local y de la Auditoría Superior del Estado.


Pero siguen ahí, algunos hasta en funciones públicas actuales, como representantes. Ni decir del exalcalde que armó la celada completa, con la que pudo exhibirse feo a la caterva de involucrados, y que en primera instancia, era el claro ejemplo de cómo se activa la máquina de la corrupción: acudió a pedir que le hicieran un buen enjuage a su cuenta pública, para no meterse en líos posteriores y frustrar su carrera política.


Las leyes dan mucho de sí, sobradamente.


Cualquier anomalía con las nuevas reglas, inicia un tortuoso proceso antes de quedar sustentado como una denuncia plena que merece atención, comienza con trabajo de documentación dentro de las propias contralorías internas de los ayuntamientos, esos entes que hasta antes de una reforma reciente, no eran más allá de una puerta recóndita en lo más oculto de las unidades administrativas.


La documentación es inacabable, bien pueden concluir un expediente, cuando les brinca desde otra área, una nueva anomalía o irregularidad que debe seguir el mismo proceso lastimoso, con facilidad ahí diluyen dos o tres meses de gestión, antes de que pueda radicarse una denuncia formal ante ASE o FGE. Eso, sin tener en cuenta los plazos de gracia concedidos para el desahogo de en muchos casos, una mera desfachatez.


Con más oficio en sus mesas, ASE/FGE no quedan del todo exentos a la cualidad intrínseca exasperante que tiene la legislación, y va de nuevo a indagarse a fondo para constatar que es cierto lo que alguien acusa es cierto, y otra vez la gracia de plazos para que socarrones exfuncionarios, arguyan lo que les plazca y recurran a cuanto recurso legal puedan tener a su alcance.


El chiste es no dejarse atrapar, la basta sabiduría popular había acuñado desde hace muchísimos años la expresión coloquial: vergüenza no es robar, vergüenza es que te cachen en eso.


No es tanto la cantidad de recovecos existentes, como para salir bien librado, lo que ocurre es que las espectaculares sanciones no llegan con la suficiente rapidez, como con la que se desvanece el dinero de finanzas municipales. Ni que fuese cosa de alquimia tener carretadas de dinero, y que de pronto desaparecieran sin que pudiese seguirse un rastro fidedigno.


Si rastrear una anomalía, convertirla en denuncia comprobable, requiere de meses de trabajo, qué puede esperarse cuando suman cientos de ellas, cada una con mayor o menor grado de complejidad, destino, involucrados o circunstancias.


Lo tremendo de esos casos, matizados hasta donde sea posible, es que por lo general, no sucede nada.


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La muy controvertida gestión del expresidente Enrique Peña Nieto, nos vendió como promesa del desarrollo, una mera bagatela. Contratos millonarios llenaron de surcos una inmensa parte del país, para introducir líneas de gasoductos que resolverían las demandas energéticas de centros de producción.


No funcionan o ni quedaron concluidas. Una de ellas, en SLP, hasta tuvo repercusiones gigantescas, pues impidió que pudiera paliarse los efectos del principal generador de contaminación ambiental en la Zona Metropolitana.


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A 26 meses de distancia para la elección de la gubernatura de SLP, por la situación política prevaleciente, el partido Movimiento de Regeneración Nacional, está perfilado como el favorito de la contienda… aunque todo puede suceder en ese lapso.


Un colega periodista, amigo, nos decía hace años que en la elección de 2012, la entonces alcaldesa Victoria Labastida Aguirre, competidora por una senaduría, despertaría al día siguiente con la posibilidad de saberse como una posible candidata a la gubernatura, si triunfaba en las urnas, pero también con la de ir a prisión por la serie de anomalías observadas en su gestión.


Ni lo uno ni lo otro ocurrió, a propósito de Escrúpulos Bizantinos.


Es el ejemplo claro de que todo puede suceder en un plazo perentorio.


Más allá de si Gabino Morales coordinador estatal de Proyectos Integrales de Desarrollo en SLP, cumple edad suficiente para contender por la gubernatura, como observaron en someros análisis, lo que sí, es que tendrá mucho tiempo para construir una trayectoria política personal que hasta ahora solo le era asequible por su militancia morenista.


También le dará tiempo para crecer en experiencia, en conectes y demás posibilidades que conceden la función de coordinador de PID, como ya pudo constatarse en la reciente celebración de su cumpleaños.  


Con todo, es poco probable que otros perfiles de MORENA deseen quedarse tan pasivos. Si no lo cree, voltee a ver la elección por la gubernatura de Puebla y el candidato Barbosa.

Así las juegan en el partido de la 4T.


 


dmedranou@gmail.com

@MEDCORP

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